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Conoce la carencia que más mexicanos padecen

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El trabajo es una actividad que nos ayuda a percibir nuestra dignidad y nos acarrea muchos beneficios, uno de ellos es el salario que nos permite solventar nuestras necesidades y las de nuestras familias; pero por lado también nos hace participar de los sistemas de seguridad social. 

La seguridad social es definida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como “la protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos e hijas”.

El derecho a la seguridad social lo encontramos ubicado en el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) dedicado al trabajo. De los beneficios de la seguridad social no sólo se aprovecha el trabajador afiliado al instituto correspondiente sino de manera indirecta también lo hacen sus parientes por ejemplo a través de las pensiones por viudez u orfandad.

Las instituciones de esta naturaleza como lo son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) entre otros se construyen en gran medida con las cuotas obrero-patronales, es decir las que aportan tanto los trabajadores (afiliados) como sus empleadores. Su otra vía de financiamiento es la que otorga el gobierno por lo que se mantienen de forma tripartita.

Por lo anterior tiene sentido que se argumente que ésta protección la brinde la sociedad y que emane del trabajo aún cuando no todos beneficiarios sean población trabajadora, se constituye con el esfuerzo de todos. 

Y ¿esto a viene a cuenta en nuestro sitio? Pues bien, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la institución que se encarga de realizar la medición de la pobreza ha tomado en cuenta a la falta de seguridad social como una de las seis carencias sociales (rezago educativo, por acceso a los servicios de salud, por acceso a la seguridad social, por calidad y espacios de vivienda, por acceso a los servicios básico en la vivienda, por acceso a la alimentación) que registran en sus mediciones.

Según los Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza del 2010 utilizados por el Coneval, incluso en las mediciones del 2016,  quienes padecen esta carencia social son aquellos que no entran entran en los siguientes supuestos:

“En cuanto a la población económicamente activa, asalariada, se considera que no tiene carencia en esta dimensión si disfruta, por parte de su trabajo, de las prestaciones establecidas en el artículo 2o. de la LSS* (o sus equivalentes en las legislaciones aplicables al apartado B del Artículo 123).

Dado el carácter voluntario de la inscripción al sistema por parte de ciertas categorías ocupacionales, en el caso de la población trabajadora no asalariada o independiente se considera que tiene acceso a la seguridad social cuando dispone de servicios médicos como prestación laboral o por contratación voluntaria al régimen obligatorio del IMSS y, además, cuenta con SAR o Afore. 

Para la población en general, se considera que tiene acceso cuando goce de alguna jubilación o pensión, o sea familiar de una persona dentro o fuera del hogar con acceso a la seguridad social. 

En el caso de la población en edad de jubilación (sesenta y cinco años o más), se considera que tiene acceso a la seguridad social si es beneficiario de algún programa social de pensiones para adultos mayores”. 

Es importante subrayar que para el Consejo el ser beneficiario de algún programa social de pensión para adultos mayores puede significar contar con seguridad social aunque no esté afiliado a algún instituto de seguridad social. Por otro lado se debe tener en cuenta que los criterios fueron actualizados en 2018 y se utilizarían en nuevos ejercicios estadísticos.

En México el nivel de esta carencia social en la medición del 2016, resultó ser del 55.8% de la población, es decir más de 68 millones 400 mil personas no cuentan con seguridad social. 

De hecho de las seis carencias sociales que mide el Coneval, la carencia por acceso a la seguridad social es por mucho la más elevada. 

Encuentro con México realiza sus actividades de solidaridad ahora mismo en un municipio del estado de Guerrero, por lo tanto queremos dar conocer la situación en dicho estado. 

Respecto de esta carencia en Guerrero la padece el 73.9% de los habitantes es decir 2 millones 657 mil 500 personas de conformidad con la medición 2016. 

El comportamiento de esta carencia en el estado es interesante ya que durante tres períodos de medición es decir 2010, 2012 y 2014 se mantuvo en los niveles del 78% y sólo para el año 2016 se observó un descenso importante al 73.9% antes señalado.

Finalmente en el municipio de Cochoapa el Grande, donde colabora Encuentro con México, uno de los municipios que registra mayor pobreza extrema en nuestro país, la carencia por acceso a la seguridad social corresponde al 89.1% de la población con respecto de la más reciente medición del  2015 hecha por el Consejo que realiza sus mediciones a nivel nacional y estatal cada 2 años y que a nivel municipal desagrega sus cifras cada 5. 

Respecto de 2010 esta carencia se redujo en 4.1% ya que en ese año se reportó un 93.2%. Sin embargo aún con el dato más actual se muestra que sólo el 10.9% de la población de Cochoapa el Grande cuenta con seguridad social.

 

*Ley del Seguro Social.

Aprender es experiencia

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“Maestro ¿dónde vives?… Venid y lo veréis”. 

Este diminuto diálogo entre los futuros apóstoles y Jesús nos recuerda que la vida y la fe son experiencia, no teoría. Que hemos gastado ríos de tinta (o miles de teras) en entender qué hace pobres a los pobres pero difícilmente nos acercamos a ellos para conocerlos y olvidamos que el mismo Dios se hizo uno con ellos.

En esta ocasión nos dimos a la tarea de conocer los que los voluntarios consideran que han aprendido tras su experiencia en Encuentro con México (EM) al unirse con personas de comunidades que no conocían. 

“Yo no sabía lo que en realidad era pobreza” fue lo primero que respondió a esta cuestión nuestro voluntario estratégico Iván Somera.

El voluntario a través de su experiencia comprendió una realidad que para muchos no es más que un concepto o una idea porque todavía no han visto a los ojos a las personas que viven con necesidad.

Por eso es que nos compartió que después de ir a Cochoapa el Grande en Guerrero se dio cuenta que muchos lugares de México en verdad están muy descuidados. 

Somera aprendió también “a valorar un poco más las cosas porque en verdad ellos no tienen nada y tú vas y ellos te dan todo lo que no tienen”.

Señaló además que en particular un niño les enseñó a los voluntarios a usar bien la herramienta porque ellos no sabían utilizarla y este en tres golpes clavaba lo que necesitaban. 

Por su parte María Guadalupe Martínez Elhore, quien ha participado en múltiples acciones que van desde la construcción a las ecotecnias pasando por la atención a emergencias, ha colaborado también en diferentes estados como Guerrero o Puebla, comentó con nosotros lo que ha aprendido con estas experiencias.

“Encuentro con México me ha dejado mucho, me ha dejado el salirme de mi zona de confort”, señaló Martínez Elhore.

Indicó que le ha permitido encontrarse con otra parte del México que en la ciudad se desconoce pero es muy real y está justo aquí en nuestro país.

“Me ha enseñado de que a pesar de que vivimos en ambientes muy distintos,  al final todos somos humanos y todos tenemos sueños así como ganas de salir adelante”, indicó nuestra voluntaria estratégica. 

Encuentro con México “es una experiencia que la viviría una y otra vez… ojalá que todo mundo la pueda vivir en algún momento” concluyó María Guadalupe Martínez. 

EM es el catalizador para unir a mexicanos con otros mexicanos pero la riqueza y el aprendizaje provienen de la cercanía de los corazones. +

 

Que tu alimento sirva a todos!!!

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En nuestro país viven 53.4 millones de personas en condición de pobreza de los cuales 9.4 millones padecen pobreza extrema, lo que significa que si gastaran todo lo que ganan en comida no les alcanzaría para tener una nutrición adecuada y además debe afrontar por lo menos 3 de las llamadas carencias sociales (rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación).

México cuenta con un modelo que establece un escala de pobreza multidimensional es decir que reporta ingresos y también las carencias sociales. En diferentes entregas hemos analizado las diferentes carencias sociales que mide el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) y ahora toca el turno a la referente al acceso a la alimentación.

Para iniciar es importante conocer qué significa la palabra alimentación. Según la Real Academia Española (RAE) es la acción y efecto de alimentar; conjunto de las cosas que se toman por alimento así como actividad industrial o comercial de productos alimenticios. Solo la última no nos sería útil en este contexto. 

Podría parecer que esta carencia social sería idéntica a no tener los recursos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria pero es una cuestión diferente. 

Según los Lineamientos y criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza publicados el 16 de junio de 2010 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la carencia social relativa al acceso a la alimentación se refiere a “población en hogares con un grado de inseguridad alimentaria moderado o severo.”

La seguridad alimentaria la define el documento como “el acceso en todo momento a comida suficiente para llevar una vida activa y sana, lo cual está asociado a los conceptos de estabilidad,  suficiencia y variedad de los alimentos”, sin embargo no se explicitan las características de cada uno de los diferentes grados de inseguridad alimentaria. 

No obstante lo anterior en la página electrónica del Coneval hallamos información sobre el particular. 

“El indicador se construye a partir de la Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA) y toma en consideración los siguientes elementos: En los hogares donde sólo residen adultos, se valora si en los últimos tres meses por falta de dinero o recursos algún integrante del hogar:

  • Tuvo una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos.
  • Dejó de desayunar, comer o cenar.
  • Comió menos de lo que piensa debía comer.
  • Se quedó sin comida.
  • Sintió hambre pero no comió.
  • Comió una vez al día o dejó de comer todo un día

En hogares donde viven menores de dieciocho años se considera una lista de otras seis preguntas similares a las descritas anteriormente, las cuales se aplican a este grupo de población.

Grado de inseguridad alimentaria

  • Seguridad alimentaria: los hogares constituidos sólo por adultos y los hogares con menores de edad que no responden de manera afirmativa a ninguna de las preguntas de la escala.
  • Leve: los hogares conformados sólo por mayores de dieciocho años que contestan afirmativamente de una a dos de las seis preguntas de la escala. En el caso de los hogares con menores de edad, se consideran a aquellos que contestan afirmativamente de una a tres de las doce preguntas de la escala.
  • Moderado: los hogares sólo con adultos que responden afirmativamente de tres a cuatro preguntas de la escala. Para los hogares con menores de dieciocho años, se consideran aquellos que contestan afirmativamente de cuatro a siete preguntas de la escala.
  • Severo: los hogares sólo con adultos que contestan afirmativamente de cinco a seis preguntas; los hogares con menores de edad que responden de ocho a doce preguntas de la escala.

Las personas no presentan carencia en el acceso a la alimentación si los hogares en los que residen tienen seguridad alimentaria o un grado de inseguridad alimentaria leve.”

Podríamos entender que los ingresos por debajo de la línea de bienestar mínimo que implica no alcanzar una nutrición adecuada se distingue de la carencia por acceso a la alimentación en tanto que la primera se trata de poder comprar los alimentos en tanto que la carencia social descrita se refiere propiamente a la disposición de los alimentos y de la percepción de contar con ellos o no, de ahí la importancia del cuestionario propuesto.

¿Cómo vamos en nuestro país?

Con las cifras disponibles actualmente (la cifra más reciente es de 2016) el porcentaje de personas a nivel nacional con esta carencia es de 20.1, es decir 24.6 millones de personas. 

Respecto del año 2008 en el que empezaron las mediciones por el Coneval, el indicador ha bajado pero sólo porcentualmente ya que en ese entonces el 21.7% de la población sufría esa carencia lo que se traduce en 24.3 millones de mexicanos. Según los datos publicados incluso habría un aumento numérico de 300 mil personas al último registro.

Guerrero

Encuentro con México despliega sus actividades en el municipio de Cochoapa el Grande  por ser uno de que padece mayor pobreza extrema en todo el país. Dicho municipio se encuentra en el estado de Guerrero por lo que analizamos el contexto estatal respecto de esta carencia social.

En el año 2010 se registró en el estado que el 42.7% de la población sufría esta carencia afectando a 1,471,500 personas. Para el año 2016 este porcentaje se redujo significativamente pasando a 27.8% equivalente a 1,000,300 habitantes guerrerenses. 

Cochoapa el Grande

Ahora bien ¿cuál es el nivel que maneja este municipio en esta carencia ? Para responder a esta pregunta no sobra recordar que sobre el nivel municipal, el Conval desagrega datos cada 5 años, por lo que se cuenta con cifras correspondientes a los años 2010 y 2015.

Así en el primer ejercicio estadístico el porcentaje de vecinos de Cochoapa el Grande que soportaba esta carencia fue de 93.3%. Pese a lo anterior para el año 2015 el registro descendió hasta un 45.7 de la población. 

Hasta aquí los datos duros ahora permite el atrevimiento de felicitarte si nunca te ha mordido el hambre y si tienes esa gracia aprovéchala!, en ocasiones por disfrutar sólo la comida que nos gusta o para tener un físico que cumpla con cierto cánones (irreales, inhumanos) la desdeñamos y enfermamos. 

Te invito a que te sientas muy feliz de poder tener una comida balanceada, de  recibir “el pan de cada día”, así que llena tu mente y tu espíritu para que puedas pensar con lucidez cómo hacer para alimentar a quien debe irse dormir con hambre a una cama de tablas y que esa comidita que consumas nos sirva a todos!!! Ánimo.

Hogar ducel hogar!!!

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“Hogar dulce hogar” es una frase que nos evoca a un ambiente seguro, tranquilo (por lo general) pero que también nos recuerda el sitio donde tras un pesado día podemos refrescarnos, asearnos y quizás disponer un tiempo para tomar un café. 

Pero debemos reconocer que hay muchos mexicanos que después de un arduo día de trabajo deben seguir luchando en su propia casa para hacerse del agua que deben almacenar en tambos; prender un fogón para calentar sus alimentos o utilizar una letrina en el exterior de su vivienda.

En nuestra serie de textos hemos analizado diferentes carencias sociales que toma en cuenta el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en sus mediciones de pobreza multidimensional. 

Se estudian 6 carencias diferentes (rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación) y en esta ocasión corresponde tratar la referente al acceso a los servicios básicos en la vivienda.

“Si bien disponer de una vivienda construida con materiales sólidos y que protejan adecuadamente a sus habitantes es un elemento indispensable, la disposición de servicios básicos como el agua en la vivienda y la luz eléctrica tiene un fuerte impacto en las condiciones sanitarias y las actividades que los integrantes del hogar pueden desarrollar dentro y fuera de ella”, se lee en los Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación medición de la pobreza de junio de 2010 publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Para que se considere que existe esta tipo de carencia social al tenor de los lineamientos del 2010 y que han sido utilizados en las mediciones que hacer referencias, debe existir al menos una de las siguientes condiciones:

“a) El agua se obtiene de un pozo, río, lago, arroyo, pipa, o bien, el agua entubada la obtienen por acarreo de otra vivienda, o de la llave pública o hidrante.

  1. b) No disponen de drenaje, o el desagüe tiene conexión a una tubería que va a dar a un río, lago, mar, barranca o grieta.
  2. c) No disponen de energía eléctrica”.

¿Qué niveles de esta carencia social hay en el país?

A nivel nacional el 19.3% de la población padece esta carencia social en la medición relativa al año 2016. Dicho porcentaje se traduce en 23.7 millones de personas.

Si bien no es la carencia numéricamente más elevada sí es la tercera más alta entre las seis carencias sociales que se analizan y además está sólo un poco abajo de una fundamental, el acceso a la alimentación.

El comportamiento de esta carencia revela que difícilmente desciende ya que desde que se realiza este registro estadístico es decir desde 2008, en los dos primeras mediciones permaneció igual tanto en 2008 como en 2010, llegando a 22.9% y pese a que después registró un descenso hacia 2012, en 2014 mantuvo los mismos niveles de 21.2%. 

La próxima medición está a punto de ser publicada (2020) ya que los resultados a nivel nacional y estatal deben hacerse públicos cada dos años por lo que deberían de revelarse los estudios relativos a 2018.

Guerrero

Encuentro con México es una asociación que actualmente trabaja en favor del desarrollo integral e incluso espiritual de la población de las comunidades que integran el municipio de Cochoapa el Grande ubicado en la zona de la Montaña en el Estado de Guerrero y es por eso que analizamos la realidad del estado respecto de las diferentes carencias señaladas por el Coneval.

Si bien es posible observar que a nivel nacional la carencia social de acceso a servicios básicos en la vivienda tiene periodos de estancamiento, baja y estancamiento, el comportamiento a nivel estatal es muy irregular pero la constante es que no baja del 50% de la población.

En 2010, el registro en el estado fue de 56.6% pero en 2012 tuvo un incremento considerable para llegar a 59%.

Para 2014 se verificó una ligera baja que cerró en 58% sin embargo en 2016 se registró un descenso muy importante para cerrar en 50.2%. Por cuarta vez consecutiva por arriba de la mitad del total de habitantes, porcentaje que equivale a 1,804,700 personas.

Cochoapa el Grande

Por lo que hace al municipio, uno de los de más extendida pobreza extrema en todo México hacia 2010 el porcentaje de la población con esta carencia alcanzó un registro de 96.8% y aunque para el siguiente ejercicio estadístico (2015) marcó una reducción el porcentaje se mantuvo muy alto con el 80.5%.

El Coneval debe ofrecer datos a nivel municipal cada 5 años por lo que el próximo año se esperan nuevos registros sobre los 3 diferentes niveles de gobierno, federal, estatal y municipal.

Es importante subrayar que carecer de agua corriente, drenaje así como de energía eléctrica más allá de ser ser una desventaja o una incomodidad genera grandes riesgos a la salud ya que se dificulta contar con agua potable, lavar y refrigerar los alimentos así como dar la debida disposición a los desechos corporales o limpiar debidamente los espacios de trabajo y las viviendas. 

Ojalá esta breve texto te motive a tener presente que muchas veces lo que damos por sentado es muy valioso y otros quizás ni en sueños tendrían, ojalá lo aquí escrito te mueva a decir gracias Señor!… ¿qué puedo hacer por los demás?

 

Sin IMSS, sin ISSSTE y… ¿sin dinero?

By | Comunidad, Pobreza
Foto: Itziar Vázquéz

 

 

¿Qué pasaría si pudieras elegir entre tener millones y millones o tener salud? Cierto, cada cabeza es un mundo pero es previsible la respuesta.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (Coneval) para medir la pobreza en nuestro país no solo tomó en cuenta la cantidad del ingreso, también incluyó una serie de elementos que integran en sus evaluaciones.

Los elementos a los que nos referimos son seis, se denominan carencias sociales. Una de ellas es el acceso a los servicios de salud. 

Según la Real Academia de Española, (RAE) salud es: “el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones”.

No obstante lo anterior, lo que se califica en este ámbito no es propiamente la salud de la población. El criterio que se utiliza para determinar si existe esta carencia social, (acceso a los servicios de salud) se refiere a aquella “población no afiliada o inscrita para recibir servicios de salud por parte del Seguro Popular, y que tampoco es derechohabiente de alguna institución de seguridad social”, Según los Lineamiento y Criterios Generales para la Definición, Identificación y Medición de la Pobreza de junio de 2010. 

Algunas instituciones de seguridad social son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), entre otros. 

A nivel nacional y estatal el Coneval realiza evaluaciones con periodicidad de dos años y desagregando el nivel municipal cada 5 años.

México

¿Cómo estamos a nivel nacional? Con datos obtenidos de la evaluación de 2016, el porcentaje de la población que carece de acceso a los servicios de salud es de 15.5%, lo que se traduce en 19.1 millones de mexicanos que no tienen una institución de seguridad social que responda por ellos en caso de necesidad; es decir de una enfermedad crónica, una operación o un accidente, etc. 

La tendencia general de reducir el nivel de carencias social al paso de los años también ocurre en este indicador, ya que en 2008 el porcentaje era de 38.4 afectando a más de 42 millones de personas, más del doble de lo que se registra en la reciente evaluación.

Guerrero

En el estado de Guerrero, el que rivaliza constantemente con Oaxaca y Chiapas en los últimos lugares en niveles de pobreza extrema, la carencia en el acceso a los servicios de salud en 2010 alcanzó el 38.9%, lo que implicó que un millón trescientos cuarenta y dos mil personas no tuvieran esos servicios.

Para 2016 el nivel de esta carencia en el estado se redujo a 13.3% es decir que todavía no contaban con acceso a servicios de salud poco más de 478 mil personas. 

Cochoapa el Grande

En Cochoapa el Grande, municipio que pertenece al grupo de los más pobres de nuestro país y donde trabaja Encuentro con México, en 2010 tenía al 91.2% de su población bajo  esta carencia. 

Para el año 2015 la cifra anterior descendió de una forma muy importante ya que para el bien de la gente de Cochoapa el Grande, esta carencia social sólo alcanzó al 13.6%.

La pobreza extrema en Cochoapa el Grande alcanzó el 82.7% de la población. Ahora bien, para que se integre este nivel de pobreza un elemento indispensable es que no se pueda comprar alimentos que nutran de manera suficiente aunque una persona destine todos sus ingresos en ello. 

Como todos sabemos, si alguien no tiene los nutrientes necesarios, su organismo se debilita y no puede afrontar de la mejor manera las enfermedades. 

Imagina por un segundo que no tienes las fuerzas para derrotar la enfermedad, que el centro de salud más cercano se encuentra a varias de horas distancia (aún en auto) pero que en realidad no importa, porque sin seguridad social, todos los gastos corren por tu cuenta y sencillamente no hay dinero. Y, ¿qué pensarías si no eres tú el enfermo sino tu papá o tu hijo?

Ofrecemos todos estos datos porque es necesario conocer la realidad en la que estamos parados, pero no dejan de ser números fríos. Es importante la empatía y hacer el esfuerzo por traducirlos en lo que significan para la vida de las personas; pero si además quieres hacer algo para cambiar esta dura realidad, Encuentro con México podría ser tu opción.

Hay un grito muy grande que se debe escuchar

By | Comunidad, Pobreza
Foto: Itziar Vázquez

¿Qué es vivir en marginación? ¿te lo habías preguntado alguna vez? Pues es un concepto  complejo que es posible medir, sin embargo para un observador con empatía es sobre todo es una condición que se padece, que se sufre.

Según la Real Academia Española (RAE), marginación es “acción y efecto de marginar a una persona o a un conjunto de personas de un asunto o actividad o de un medio social”; entonces hay que saber qué es marginar.

De conformidad con la misma RAE, marginar es “poner o dejar a una persona o grupo en condiciones sociales, políticas o legales de inferioridad”.

Para el Consejo Nacional de Población (Conapo) las dimensiones que integran la marginación son 4: educación, vivienda, ingresos monetarios y distribución de población mismos que en conjunto suman 9 variables como agua corriente, drenaje, electricidad, primaria terminada, analafabetismo, percibir ingresos menores a dos salarios mínimos, vivir en hacinamiento y a su vez en una comunidad menor a cinco mil habitantes. 

De  conformidad con la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2015, los 10 municipios con mayor grado de marginación fueron de mayor a menor Batopilas, Chihuahua; Mezquital, Durango; Cochoapa el Grande, Guerrero; Del Nayar, Nayarit; Carichi; Chihuahua; Sitalá, Chiapas; San José Tenango, Oaxaca; Tehuipango, Veracruz; Mixtla de Altamirano, Veracruz y José Joaquín Herrera, Guerrero.

Pese a los datos duros en esta ocasión queremos resaltar que la marginación no sólo son números sino algo que se percibe. Por eso es que preguntamos a dos voluntarios estratégicos su percepción sobre la marginación en Cochoapa el Grande, Guerrero, municipio donde Encuentro con México ha focalizado sus esfuerzos. Ambos voluntarios colaboraron durante la Semana Santa de 2019.

José Adrián Montoya ofreció su labor en dicho municipio en la comunidad de Guadalupe La Joya y consideró que tomando en cuenta los elementos que observa el Conapo, Cochoapa el Grande no los posee, sólo los tendrían algunas pocas personas. Incluso llamó la atención de las grandes diferencias entre Tlacoachistlahuaca (municipio colindante con Cochoapa el Grande y punto de reunión de los voluntarios) y la comunidad que visitó.

Por otro lado Montoya destacó también el problema de la comunicación. “Muy pocas personas hablaban español y las que lo hablaban es muy poco, así que también ahí podemos ver ese sentido de marginación”, dijo.

Y a su vez cuestionó “¿cómo van poder hablar de sus derechos, como van a poder crecer como personas?”

Para el voluntario no es algo nuevo salir de su entorno cotidiano ya que ha colaborado en en diferentes misiones en distintas partes del país. Adrián Montoya ha misionado en Nuevo León, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Puebla y Guerrero. 

Indicó que con esta experiencia llegó a su novena misión y observó en Guadalupe La Joya un “gran sentido de marginación”. 

Comparó los sitios donde ha colaborado y señaló que “aquí en realidad existe una gran necesidad, existe un gran grito, que necesitamos hablar por ellos, necesitamos pues movernos”.

Montoya comentó que los habitantes de la comunidad no completan la educación básica y respecto a los ingresos que perciben le comentaron que una parte del año migran para trabajar por ejemplo a Jalisco y que con eso se mantienen todo el año.  

Además el voluntario mencionó que la comunidad tienen una farmacia pero que varios medicamentos estaban caducos y dijo también que algunos de estos los toman sin saber para qué sirven. 

“La marginación que yo veo ahí sí es muy grande, se tiene que hacer un cambio rápido” enfatizó Adrián Montoya.

Por su parte Santiago Garza del Hoyo quien visitó la comunidad de El Ciruelo en Cochoapa el Grande, Guerrero también comentó con nosotros la marginación que percibió durante su labor.

A Garza le llamó la atención que las personas no tengan acceso a redes de apoyo tales como comedores que les brinden alimentos.

Observó que la comida que consumen no tienen todos los nutrientes que requieren sus habitantes y que si bien utilizan el agua que tienen a su alcance no está del todo limpia además que deben cocinar con leña. 

Sobre los ingresos señaló que a los vecinos del lugar les cuesta mucho encontrar un trabajo fijo al exterior de la comunidad y cuando lo consiguen lo hacen en condiciones de bajos salarios y de maltratos.

Por otro lado indicó que los pobladores no cuentan con las condiciones adecuadas para salir de su situación de marginación porque difícilmente terminan la primaria y en aquello que tienen experiencia es decir en el sector agrícola los trabajos son precarios (en México o en el extranjero) y no cuentan con protecciones como la seguridad social o papeles para trabajar en otro país engendrando diferentes riesgos.

Bueno, si te habías preguntado o no lo que es vivir marginado ahora tienes algunos elementos para reflexionar. Esperamos de todo corazón que te sirvan para que puedan considerar todas tus oportunidades, para que puedas ayudar a quien tenga menos que tú pero sobre todo para que pongas lo mejor de ti para que nadie sea marginado por ti. Recuerda que la regla de oro es no hacer a los otros lo que no queremos que nos hagan.

El Coneval considera para sus mediciones 6 carencias sociales, que unidas al elemento de ingreso define si existe vulnerabilidad. En 2016 la carencia social por calidad y espacios de la vivienda en Guerrero afectó al 31.7% de la población del estado. Foto: Diego Gómez

Hay hogares que no tienen casa…

By | Pobreza

En México, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) considera, para sus mediciones, 6 carencias sociales, que unidas al elemento de ingreso, define si existe vulnerabilidad, pobreza o su ausencia. Una de esas carencias versa sobre la calidad y espacios de la vivienda de la que trataremos en esta ocasión.

Para que el Coneval considere que existe esta carencia se debe de contar con al menos uno de los siguientes supuestos: 

“a) El material de la mayor parte de los pisos es tierra.

  1. b) El material de la mayor parte del techo es lámina de cartón o desechos.
  2. c) El material de la mayor parte de los muros es embarro o bajareque; carrizo, bambú o palma; lámina de cartón, metálica o de asbesto; o material de desecho.
  3. d) Con hacinamiento”. 

Este último punto se reconoce como tal si el promedio de personas por habitación es de más de 2.5.

Estos lineamientos publicados en 2010 son los aplicados en las mediciones anteriores, pero han sido recientemente reformados en 2018.

Y ¿cómo vamos?

Aún cuando hay mucho por hacer en este ámbito, la señalada carencia social es la menos extendida de las 6 a nivel nacional. 

La carencia social por calidad y espacios de la vivienda en 2016 alcanzó el 12% de la población, en contraste con el 55.8% al que llegó la carencia por acceso a la seguridad social siendo ésta la carencia más extendida en México.

El 12% de la población en México equivale a 14 millones 800 mil personas por lo que se debe enfatizar la importancia de redoblar esfuerzos porque estas personas viven sobre pisos de tierra, con muros de carrizo o bajo techos de cartón. 

El tema del hacinamiento es un factor que tampoco debe ser olvidado, en especial porque puede impedir que particularmente las niñas y las adolescentes tengan un espacio de privacidad, lo que puede acarrear problemas como el abuso, entre otros.

Guerrero

Como sabrás los esfuerzos de los voluntarios de Encuentro con México se focalizan en el municipio de Cochoapa el Grande, ubicado en el estado de Guerrero, por esta razón es que también revisamos las condiciones de las carencias sociales en dicha entidad federativa. 

A nivel estatal ésta carencia se encuentra proporcionalmente más extendida que a nivel nacional. En Guerrero afecta al 31.7% de la población del estado, es decir que casi un tercio de los habitantes de este territorio vive en condiciones de carencia por calidad y espacios de la vivienda.

Ese alto porcentaje se traduce en un millón 137 mil 700 personas que viven en casas de “palitos” o de techos precarios, construidas en espacios muy reducidos.

Cochoapa el Grande

Si bien el porcentaje de esta carencia a nivel nacional puede parecer bajo (12%) cuando revisamos lo relativo al estado de Guerrero las cifras crecen casi al triple (31.7%) pero al revisar los datos del municipio de Cochoapa el Grande, uno de los primeros en pobreza extrema según datos del Coneval, los números aumentan aún más.

Para este municipio la carencia por calidad y espacios de la vivienda alcanza al 77.6% de su población de conformidad con los más recientes datos del Coneval que corresponden al año 2015.

La buena noticia es que respecto de la última medición municipal Cochoapa el Grande bajó de 82.3% en 2010 al último registro de 77.6% antes citado.

Sin importar si las personas viven en casas de bajareque o duerman bajo un techo de cartón nuestros voluntarios pretenden vivir como señalaba San Josemaría, “allí donde están vuestros hermanos los hombres, allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo”.

El santo también indicaba que “en medio de las cosas más materiales de la tierra, donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres” y esta labor de servicio los voluntarios la comparten con alegría y apertura con todos los hombres de buena voluntad.

Un día en la vida de Karina Hernández, voluntaria de inmersión

By | Pobreza

Encuentro con México (EM) cuenta con dos tipos de voluntariado, uno denominado estratégico que se aplica por periodos cortos tres veces al año en las comunidades donde se interviene, y otro llamado de inmersión en el cual el voluntario vive en una comunidad determinada de 8 a 12 meses gestionando diversos proyectos en convivencia constante con las personas originarias de la comunidad.

Karina Hernández Bravo, Kari, voluntaria de inmersión nos compartió su experiencia personal al convivir día a día con las personas que integran la comunidad de Itia Thio en el Municipio de Cochoapa el Grande en Guerrero.

El camino a Cochoapa

El proceso de Kari hasta convertirse en voluntaria de inmersión fue una serie de pasos en el que cada uno colaboraba con el siguiente.

“Yo no estaba sin hacer nada”, afirmó Kari sobre su tiempo en el que aún vivía en su tierra natal, ya que trabajaba en un centro de promoción humana.

Añadió además que siempre ha tenido la intención de servir pero al mismo tiempo surgió en su mente el pensamiento de salir de su lugar de origen y recibió invitaciones de ir a diferentes lugares, incluso al extranjero.  

Durante su colaboración en Oaxaca por el temblor de septiembre de 2017, el P. Álvaro Lozano, director de EM le preguntó si había ido a Cochoapa en Guerrero pero aún no tenía esa experiencia. Tiempo después conoce las comunidades que se visitan en ese municipio guerrerense, observó sus necesidades y todo lo que se podía hacer en ese lugar.

El contexto de la vida de campo no le es ajena a Karina y por ser odontóloga detectó inmediatamente las necesidades de salud integral de la gente.

Dignidad humana, dignidad de todos

Más allá de las necesidades materiales, Hernández Bravo intuyó que la falta de interés de los habitantes de las comunidades por su salud se debe a la falsa idea de sentirse indignos.

“Estas personas deben saber que son dignos, y que alguien los ama y que alguien los quiere”, señaló Karina Hernández. 

Piensa que esta situación se debe a que por una parte no conocen el amor, y por otra que no se sienten merecedores del amor que pueden tener, lo que explica ciertas actitudes negativas que ocasiones presentan. 

Por lo anterior ha querido dejar en claro que los voluntarios acuden a las comunidades porque quieren a su gente, simple y llanamente; en cuanto a las actividades solidarias mencionó que se aspira a poder acompañarlos en libertad. 

Un día en la vida de Kari

Se levanta entre las 5:30 y las 6:00 horas hace el rezo de Laudes y después se reúne brevemente con su compañera Liliana Huerta y comienza su jornada alrededor de las 8 am.

Las voluntarias comen a las 2 de la tarde en la casa de alguno de los fiscales, por la tarde continúa actividades. El sábado ambas van a abastecerse a una ciudad cercana, el domingo apoyan en la celebración de la Palabra o acompañan en el rezo del Rosario y buscan descansar.

Las actividades de Karina Hernández son variadas, desde la construcción, visitar a alguna familia o acompañar a algún miembro de la comunidad además de impartir algunos talleres de salud en la escuela.

De su experiencia ha sido importante observar mucho, ganarse la confianza de las personas y se ha dado cuenta de que la atención debe ser personal. Kari se ha empeñado también en cooperar en la unidad de la comunidad. 

Los retos 

“La lengua y el ser aceptadas como mujeres” han sido los retos más grandes en este periodo afirmó Karina Hernandez, en virtud de que el voluntariado de inmersión actualmente lo ejercen dos chicas. Señaló que esta situación ha sido difícil para los miembros de la comunidad. 

Desde octubre de 2018 se quedó a cargo y en un principio los habitantes no tomaban mucho en cuenta su opinión y los varones no la integraban en sus actividades cotidianas pero poco a poco eso se fue revirtiendo.

“Ganarme su confianza y que me creyeran fue un reto muy grande” señaló Kari. 

Agregó además que las decisiones las toman las hombres en tanto que las mujeres opinan de lejos, sólo cuando hacen un reclamo todas juntas alzan la voz así que a muchos no les gusta que una dama dé indicaciones.

Valor y aprendizaje

Su vivencia en la comunidad la describe como aprendizaje y encuentro personal, que la ha llevado a “valorar más a la persona”.

Ha notado que algunos miembro de la comunidad no están mejor por decisión propia a diferencia de otros, así que valorar a las personas y atender a quienes quieren salir adelante así como a las generaciones más jóvenes además de probarse su propio valor es lo que mantiene a Kari con esperanza en aquella agreste región.

Un país dentro de otro país…

By | Pobreza

La pobreza deja huella en todos los seres humanos que aún son humanos, sin embargo para todo aquel que la padece o que es un testigo privilegiado le marca de manera distinta y como todos somos diferentes unos centran su atención en unas cosas y otros en ámbitos diversos.

Tres voluntarios con niveles de experiencia diferentes (uno es “cliente frecuente”) comparten con nosotros la forma en que perciben la pobreza en nuestro país desde su día a día y con su vivencia en Cochoapa el Grande en Guerrero, uno de los municipios más pobres del país donde colabora Encuentro con México.

José Manuel Silva, quien ya no recuerda cuántos “encuentros” ha vivido, comentó que ve a la pobreza en México profundamente arraigada a ciertos sectores en la periferia de las ciudades. 

Además consideró que la pobreza va más allá de la falta de servicios, que llega a ser interna, lo que que se traduce en que las personas no alcanzan a reconocer que pueden progresar, en ignorar que tienen sus manos la posibilidad de salir adelante. 

“Esa carencia se me hace la más fuerte”, señaló Silva. 

No obstante, también apuntó “esta pobreza que trasciende muchos ámbitos de la persona y de su vida no logra tocar el corazón, creo que muchas personas en estos sectores excluidos aunque sean carentes en muchos ámbitos no son carentes de corazón y muchas veces son personas increíblemente amorosas y muchas veces más humanas que los sectores más privilegiados”. 

Indicó que la pobreza es un problema muy complejo que urge atender y también subrayó que no todo México es pobre pero hay niveles económicamente altísimos y bajísimos. En este comentario describe otro problema, el de la desigualdad.

José Manuel ha visitado no sólo Cochoapa sino que parte de su experiencia fue el apoyo a comunidades afectadas por el sismo del 7 de septiembre de 2017 en Oaxaca por lo que le solicitamos hiciera un comparativo entre lo que percibió en Oaxaca y en Cochoapa, Guerrero.

Silva encontró muchas diferencia por lo que piensa que “mientras que Cochoapa vive inmerso en una vulnerabilidad súper profunda”, Oaxaca aumentó bastante su vulnerabilidad.

Indicó que el evento de la naturaleza potencializa la situación difícil de las comunidades en Oaxaca aunque no radicalmente porque aquellas que visitaron, Yerbasanta y Cerro Grande en el Istmo de Tehuantepec tienen mayores herramientas que Cochoapa.

Lo anterior lo afirmó porque son comunidades camaroneras en las que había un tejido social más fuerte y conexiones a pueblos más grandes. 

Y agregó que en Cochoapa si bien algunos producen para el autoconsumo, no existe una industria o una cooperativa y su acceso a otras comunidades o ciudades es muy limitado incluso de teléfono o internet.

Es justo este uno de los puntos, el aislamiento, de lo que más impresionó a nuestra voluntaria estratégica Mariana Higuera, quien no ve en la pobreza necesariamente el principal problema de Cochoapa sino en que está apartado de la sociedad.

“Es como otro paisito, otro estadito, otro país”, señaló Higuera. 

Comentó que “los niños son muy lindos”, pero que su realidad es muy diferente ya en ese ámbito un pequeño de 11 años trabaja y ya no juega en tanto que adolescentes de 14 años ya están contrayendo matrimonio. 

También señaló la carencia de servicios como el agua y su potabilidad así como la energía eléctrica. 

La falta de agua fue de lo que más le impactó a nuestra voluntaria estratégica Tamara Escartín Rodríguez porque “es un derecho básico”. 

Y junto a esta ausencia que registran la comunidades de Cochoapa también le conmovió profundamente la falta de educación. Le sorprendió que en las comunidades haya una aula que dice escuela pero no hay clases y los niños se quedan sin educación. 

“Estaba consciente del nivel de pobreza que había en México, pero…  nunca lo había vivido y me sorprendió mucho la verdad” señaló Escartín Rodríguez.

Indicó que damos por sentado que todos tiene agua o al menos una cama pero es mucha la gente que no cuenta con ello. 

Tamara Escartín vive en el Estado de México, un lugar que a pesar de contar con múltiples ventajas económicas y de infraestructura tiene problemas de ambiente, de movilidad y de pobreza incluso extrema. 

Es por eso que le pedimos que hiciera una comparación entre ambas realidades para completar la visión tras confrontar comunidades de estados con niveles de pobreza similares, Oaxaca y Guerrero.

De esta manera con respecto a lo que se vive en Cochoapa y lo que ella observa día a día, sencillamente expresó que “son dos mundos completamente diferentes”, por lo que también subrayó la carente alimentación que se padece en Cochoapa.

Conoce los municipios que más necesitan de tu ayuda

By | Pobreza

¿Alguna vez has ido a una pequeña y pintoresca comunidad del sureste mexicano o has transitado por algún municipio muy poblado del Estado de México? Pues tienen una característica que aunque reviste peculiaridades muy distintas en ambos casos los hace similares. 

En un artículo anterior te compartimos que en las comunidades pequeñas y dispersas, la mayoría de sus habitantes viven en pobreza sin embargo son las grandes urbes las que concentran mayor número de gente en esta condición aunque representen un porcentaje no tan elevado respecto del total de sus habitantes. Pues bien con las mediciones que realizó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) hechas públicas en 2015, esta tendencia se confirmó.

Te presentamos los 15 municipios con mayores porcentajes de población en pobreza extrema.

Santos Reyes Yacuná ubicado en Oaxaca, el 97.4% de sus habitantes tienen esta condición. Le sigue Cochoapa el Grande en Guerrero con 87.7% de personas que viven en pobreza extrema.

En Oaxaca se ubican Santiago Nuyoó, con el 83.8% y San Simón Zahauatlán, con el 83.5% de sus poblaciones respectivas viviendo en pobreza extrema, al igual que Santiago Amoltepec que se registró el 83.1% y Coicoyán de las Flores con 82.8% de sus habitantes en la extrema pobreza.

Chalchihután ubicado en Chiapas cuenta con 79.7% de la población en la citada situación en tanto que Santiago Ixtlayutla llega al nivel de 78.4%, este es otro municipio de Oaxaca. 

El municipio de San Juan Cancuc, también de Chiapas está en el 77.6% respecto de porcentaje de pobreza extrema. Muy cerca en esa medición encontramos a San Martín Peras, en Oaxaca con 77.3%  igual porcentaje que Santa María Zaniza localizado en el mismo estado.

Continúan con el 77% San Bartolomé Ayautla y Huatepec en Oaxaca; Chenalhó en Chiapas y Metlatónoc en Guerrero con 76.9% concluyen el listado de 15 municipios, pero en total 32 superaron el 70% de sus habitantes en pobreza extrema.

No obstante esta lista no coincide con los municipios que albergan al mayor número de personas en condición de pobreza extrema, algunos de esos municipios ubicados en estados como tan desarrollados como Puebla o el Estado de México. 

Los quince municipios con mayor volumen de personas en esta condición son Acapulco de Juárez en Guerrero con 93,513; Chilón en Chiapas con 90,526 y Ecatepec de Morelos en el Estado de México con 90,438.

Otros municipios con niveles altos son Ocosingo, Chiapas con 75,917; Chimalhuacán en el Estado de México con 72,174 y Puebla, Puebla que tiene 64,586. Les siguen Chamula en Chiapas con 55,745; Toluca, también en el Estado de México que tienen 55,389 y Tila, Chiapas con 52,809.

Y ya en el orden de las 40,000 personas en pobreza extrema están los municipios de Tapachula con 48,556 y Tuxtla Gutiérrez con 46,999 ambos en Chiapas; Morelia, Michoacán que registró 45,390; Ixtapaluca con 44,280 y Valle de Chalco Solidaridad que tiene 42,280, los dos en el Estado de México así como Palenque en Chiapas que contabilizó 42,212 en esta condición. 

Como ves tanto el Estado México como las comunidades del sureste especialmente en Chiapas o Oaxaca conviven, aunque de formas distintas, con la pobreza extrema. 

El Coneval al analizar en conjunto la información a nivel municipal corroboró que existen tres zonas donde se agrupan municipios donde no es alto el nivel de pobreza ni de pobreza extrema, a saber en el noroeste, noreste y en la zona centro sur, centro norte y occidente. 

En tanto que la pobreza está concentrada en el área del sur-sureste (Chiapas, Oaxaca, Puebla y Veracruz) y la pobreza extrema en los estados de  Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán. 

Por otro lado 194 municipios de los 874 clasificados como pueblos originarios, es decir el 22%  registraron en 2015 niveles superiores a 50% de la población viviendo en pobreza extrema. 

Finalmente en las zonas metropolitanas aunque el nivel de pobreza no alcanzó el 30% ha quedado de manifiesto que eso no implica que en estas áreas sean pocas las personas que la sufran. 

Encuentro con México actualmente trabaja en Cochoapa El Grande, en Guerrero y su visión es incidir en el desarrollo integral de las personas que habitan en los 15 municipios que padecen mayor porcentaje de pobreza extrema en el país. Todos tenemos talentos inviértelos en grande, no esperes más… Encuentro te ofrece una opción para colaborar en la transformación de nuestro país.

Fotografía por: @iviphoto