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Voluntariado de inmersión, una oportunidad de desarrollarte profesionalmente y adquirir nuevas habilidades: Ángel Bautista

By | Comunidad, Voluntariado de Inmersión

|Diego Gómez

Ángel Bautista es egresado de Ingeniería en Agronomía por el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca. Desde agosto del 2019 es voluntario de inmersión con Encuentro con México, y hoy en día es el líder del programa de Emprendimiento Indígena, el cual busca que los habitantes de Cochoapa el Grande salgan del ciclo de subsistencia mediante un proyecto económico que le permita mejorar sus condiciones de vida y detone una transformación integral de su persona.

En entrevista, Bautista explica los procesos que vive cada emprendedor de la montaña de Guerrero para iniciar un proceso integral de transformación en su situación de vida desde la metodología de EM de promoción humana. También, nos comparte cómo es el día a día de un voluntario de inmersión, su rol como líder de Emprendimiento Indígena y las experiencias que ha generado al vivir un año y medio con las comunidades mixtecas de esta entidad.

“El emprendimiento indígena implica varios procesos, desde la promoción humana hasta las bases técnicas para generar conocimientos a base de algún oficio, procesos productivos, pero principalmente es la promoción humana”, señala.

Detalla que los trabajos que se realizan con los emprendedores van desde iniciar y tener los conceptos para qué hacer un negocio, qué es ser un emprendedor, cómo generar las ideas, los círculos empresariales, y los conocimientos que cada emprendedor debe adquirir para trabajar en su negocio por crear.

“Va desde conocer su mercado, conocer las tecnologías, los procesos, y todo lo que influye en un emprendimiento o un negocio hasta generar los conocimientos en qué puede trabajar o qué puede desarrollar acá en la montaña de Cochoapa el Grande”, dice.

-¿Qué es lo que se hace con el emprendedor o beneficiario?

“Con el beneficiario o emprendedor se le desarrollan sus habilidades, que las habilidades que él ya tiene se le impulse, que esos conocimientos los potencialice, los dirija para un fin, para él, para su comunidad y para el estado de Guerrero.”

-¿Cómo es el proceso del emprendimiento?

“Es un proceso que va desde la generación de la idea, desde conocer cuáles son las problemáticas de aquí de la montaña, de las necesidades, y van desglosando todas las necesidades; de ahí surge la idea, de conocer la demanda que hay acá y así se va estructurando poco a poco con las jornadas que se hacen cada mes o cada quince días, conocer tu comunidad, tu estado y tu persona.”

-¿Cómo EM aporta al crecimiento profesional de los recién egresados?

“Aquí en la montaña para un profesionista es una amplia gama de oportunidades porque aquí vienen a desarrollar sus capacidades y adquirir conocimientos que no se tienen en la escuela, vienen a desarrollar nuevas habilidades, muchas quizá no las tienes bien desarrolladas, pero aquí las potencializas y potencializas a las personas

EM te da las posibilidades de desarrollarte profesionalmente, de involucrarte con tu profesión.”

-¿Cómo es ser voluntario de Inmersión?

“Esa experiencia es bastante padre porque convives completamente con la comunidad, con la montaña, interactúas con sus tradiciones, costumbres, su cultura, y también te van nutriendo sobre los conocimientos que ellos tienen, y viceversa, tu los nutres con los conocimientos que tú traes desde tu educación o cultura.

Las experiencias como voluntario de inmersión aquí en la montaña son bastante redituables porque te vas formando como persona y profesionalmente. Generas más conocimiento y te haces incluso de nuevas costumbres.

Esta experiencia es recomendable porque ayuda bastante a formar tu carácter, como persona. Son experiencias bastante satisfactorias al saber que estas promoviendo, ayudando a las comunidades o a una persona en especial. Son experiencias que te dejan satisfecho con lo que estás aportando.”

El vestido también es cultura

By | Pobreza

Foto: Itziar Vázquez

Encuentro con México (EM) colabora directamente con las comunidades del municipio de Cochoapa el Grande en Guerrero con la intención de detonar su desarrollo integral. Por supuesto que esta interacción con sus habitantes no es una reunión fría de individuos de entornos diferentes que sucede con exactitud matemática sino que es la relación de personas con fines comunes pero con visiones del mundo distintas, de personas que no son ajenas a su propia cultura.

La cultura se define como “el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social. etc”, según la Real Academia Española (RAE). De esta forma la vestimenta es un elemento muy significativo de las diferentes culturas.

Cuando un voluntario visita alguna de las comunidades en Cochoapa el Grande, cuya población mayoritariamente es indígena, reconoce que la forma de vestir de sus habitantes  en especial la de las mujeres es distinta a la de aquellas áreas urbanas de las cuales generalmente provienen.

Vestimenta y fibras textiles

Se ha podido identificar entre quienes se dedican al estudio del arte popular que en general si se toma como referencia al río Pánuco, las mujeres de las etnias indígenas asentadas al  sur (mixtecos, amuzgos, tzotziles, tzeltales, zapotecos, mixes, mayas, etc.) utilizan el huipil y al norte el quechquemetl que se complementa con enagua y faja. Por lo tanto las mujeres de los grupos indígenas del estado de Guerrero se hallan dentro del conjunto de damas que utilizan como prenda principal el huipil. 

Esta prenda consiste en la unión de dos o tres lienzos, con un escote que puede tener diferentes formas, mismo que se usa como blusa. Puede llegar hasta la cintura  o casi al suelo y es común que se remate con cintas, encaje o esté bordado en su totalidad. Los bordes del huipil pueden ir dentro del enredo (tipo de falda) o usarse suelto. 

En cuanto a los varones su indumentaria se compone de calzón, camisa, ceñidor y sombrero sin embargo cada vez más esa forma de vestir se reemplaza por la mezclilla y tela de naturaleza industrial lo que se puede verificar a simple vista en aquellas regiones. 

Las técnicas textiles prehispánicas subsisten pero a la par de las coloniales y las contemporáneas. El uso del algodón precolombino era reservado a las clases altas en tanto que el pueblo utilizaba el ixtle. Con el paso del tiempo y de los acontecimientos históricos el repertorio de fibras textiles se enriqueció con la lana y la seda traídas de España así como las fibras industrializadas de época más reciente. 

Colores artesanales

Cabe mencionar que la enorme biodiversidad de la región sur-sureste de México brinda enormes oportunidades y temas para la creación de indumentaria a sus pobladores.

Un aspecto importante es el teñido de las telas en la confección de las prendas. En las técnicas tradicionales de teñido se acude a la grana cochinilla, el caracol púrpura y al añil.

La grana cochinilla es la hembra de un insecto parásito del nopal cuyo tamaño llega a ser de máximo 6 milímetros, en su madurez se halla recubierto de un polvillo blanco conocido como cera. para obtener el colorante se puede utilizar la técnica de temazcal, mediante vapor; además pueden ser tostadas en comal o al sol e inclusive seguir un proceso de congelación, que no permite pérdida de volúmen. 

De este pequeño animal se obtienen colores rojos, púrpuras y rosas pero su uso no se limitó a telas sino que incluyó también madera, códices, cerámica y edificios religiosos. 

El caracol púrpura es un molusco pequeño que secreta una sustancia como medio de defensa la cual es incolora pero a medida que se oxida varía hasta ser color púrpura. Al molusco se le localiza en las costas pegado a las rocas por lo que se le ha de separar de aquellas y soplarle para que libere el tinte sobre las fibras que se desean pintar. En la época prehispánica el color púrpura se le relacionaba con lo sagrado por lo que los sacerdotes utilizaban prendas con este color.

El añil, del cual se obtiene el azul índigo, es un arbusto de unos dos metros de tallo. El color no se obtiene directamente del árbol sino de la sustancia indicán contenida en las hojas. 

Los procesos para conseguir el tinte puede ser por medio de secado al sol de las hojas para después ser rociadas con agua para que fermenten y luego el residuo de polvo sea machacado. El otro método es sumergir la hojas en agua para que fermenten, después el líquido que resulta se vierte en otra pileta junto al gulabare para más tarde ser removido con el fin de que se oxide al recibir el aire.

Por supuesto que actualmente estos pigmentos y sus técnicas para alcanzarlos conviven con los tintes más modernos de la industria textil.

Cochoapa el Grande 

En cuanto a las prendas que utiliza la mayoría de población de las comunidades del municipio la realidad es que la mujer, en especial las de mayor edad usa el huipil y el varón pantalones de mezclilla, camisa de manga larga y sombrero. Una coincidencia casi exacta con la información disponible.

Las mujeres no sólo usan el huipil sino que lo confeccionan. Si bien en el municipio no se abocan a la obtención de tintes es a través de la técnica del bordado que las hábiles manos mixtecas de las mujeres de Cochoapa el Grande pueden hacer auténticas obras de arte plasmadas en un huipil, el cual a su vez también puede ser adornado con cintas de colores.

Aquellas mujeres más jóvenes con mayor contacto por la escuela o el trabajo con poblaciones grandes pueden vestir como en las áreas urbanas.

¿Qué clase de agua llega a Cochoapa el Grande?

By | Comunidad, Pobreza

Foto: Diego Gómez

El agua es un recurso básico para la vida en el planeta y la supervivencia del ser humano, así que cada comunidad debe cubrir sus necesidades del vital del líquido pero para consumirla es necesario que cuente con una calidad adecuada.

Nuestra asociación, Encuentro con México, como un primer paso en ruta de colaborar en el desarrollo de los 15 municipios con mayor pobreza extrema en México actualmente desarrolla acciones en el municipio de Cochoapa el Grande en Guerrero y reconoce la importancia de este recurso natural para sus comunidades el cual es escaso.

En una entrega anterior mencionamos los ríos que abastecen al municipio (y las corrientes de agua con las que cuenta), tales como el Quetzala y el Atlamajalcingo afluentes del río Ometepec y Balsas, los cuales a su vez pertenecen a las Regiones Hidrológico-Administrativas (RHA) Pacífico Sur y Balsas respectivamente.

Ahora compartimos datos sobre la calidad del agua en las RHA antes señaladas. Si bien es cierto que el municipio recibe la mayor parte de sus volúmenes de agua del río Ometepec y sus afluentes (Quetzala) también lo es que un cierto volumen lo recibe de los afluentes del Balsas.

Situación de las RHA

El Sistema Nacional de Información del Agua (Sina) publica una serie de estudios sobre la calidad del agua que se pueden consultar en la página electrónica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Algunos de los datos que aporta el Sina se refieren a la Demanda Bioquímica de Oxígeno (DB05), a la Demanda Química de Oxígeno (DQO), a Sólidos Suspendidos Totales (SST) así como a Coliformes Fecales. 

Prácticamente en todos los rubros la RHA Pacífico Sur supera en calidad a la RHA Balsas en especial en Demanda Bioquímica de Oxígeno y Coliformes Fecales. Por la importancia de este último ofrecemos el desglose completo.

La RHA Balsas sólo cuenta con el 8.4% de sus aguas con calificación excelente, el 2% de buena calidad y 7.8% son aceptables, en tanto que el 19.2% están contaminadas pero el 62.6 están fuertemente contaminadas. 

Por su parte la RHA Pacífico Sur presenta en este segmento un 43.9% de sus volúmenes con un estándar excelente; con buena calidad el 3.8% y con rango aceptable el 9%. No obstante el 26.6% se reportan como contaminadas y el 16.6% como fuertemente contaminadas. 

Condiciones del Quetzala

En términos generales lo anterior debería ser una buena noticia para Cochoapa el Grande pero debemos verificar los reportes de las estaciones de monitoreo cercanas al municipio, que registran contaminación por Coliformes Fecales, en especial del río Quetzala.

Por lo que hace a la estación  de monitoreo Río Quetzala 1, en el municipio de Azoyú al sur de Cochoapa el Grande, el agua aparece como fuertemente contaminada de Coliformes Fecales, gracias al resultado de  24000 NMP (Número Más Probable)/100 mililitros.

En la estación Puente Quetzala también en Azoyú, el agua analizada alcanzó los 14300 NMP/100 mililitros, por lo tanto también se estima fuertemente contaminada.

En la estación Río Quetzala 2 Vistahermosa se comprobó que el agua llegó al grado de contaminada por registrar 2250 NMP/100 ml. Lo que ocurre también con la estación Rh20-2 Costa Chica-Río Verde en Cuajinicuilapa con sus 3050/100 ml.

En la estación Playa Tortuguera Cahuitlán 3, en el municipio de Marquelia el comportamiento fue similar con 2250 NMP por cada 100/ml. Y un poco peor resultó en la estación Desembocadura Río Santa Catarina con 4600 NMP/100 ml. En todos estos casos las aguas fueron catalogadas como contaminadas.

La estación de monitoreo de la RHA Balsas más cercana a Cochoapa el Grande es la de Río Coycoyan-Calihuala, en el estado de Oaxaca y reportó 11000 NMP/100 ml., es decir agua fuertemente contaminada por sobrepasar el número de 10000 NMP/100 ml.

Apuntes

La RHA Pacífico Sur a la que pertenece el río que más abastece de agua a Cochoapa el Grande tiene una calidad de agua superior a la de la RHA Balsas. Sin embargo al revisar los resultados de las estaciones de monitoreo específicamente sobre el río Quetzala, al igual que la estación más cercana al norte del municipio todas reportan aguas contaminadas o fuertemente contaminadas.

Los reportes de mejor calidad de agua de la RHA Pacífico Sur se registran sobre la franja costera de Guerrero y Oaxaca por eso aunque los resultados del río Quetzala sean tan deplorables, de manera global supera a la RHA Balsas que además sí tiene fuertes problemas de contaminación, además de ser un río muy extenso, que cruza por más de un estado de la República. 

Pero más allá de cualquier otra consideración la buena calidad del agua o su contaminación  dependen del trato que se da a las corrientes y cuerpos de agua por parte de autoridades y ciudadanos. 

Por lo anterior al buscar el desarrollo de cualquier comunidad se debe pensar en cómo proveerla del agua necesaria pero no sólo eso sino generar las condiciones para que sea adecuada para su consumo porque podría contener residuos sólidos o materia fecal que podrían dañar la salud de las personas; así como alentar un uso sustentable del líquido vital. 

 

Ser voluntario de inmersión es “ser pueblo”; conoce la experiencia de Luis Carlos Vega

By | Comunidad

Luis Carlos Vega, voluntario de inmersión de Encuentro con México en Cochoapa el Grande, Guerrero desarrolló su labor en favor del citado municipio en pobreza extrema viviendo alrededor de un año en la comunidad de Itia Thio realizando proyectos como la construcción de “La Casa del Voluntario”.

Vega compartió con nosotros significativas experiencias sobre su paso en la comunidad, su adaptación a su nuevo entorno, algunas de las dificultades que enfrentó así como ciertos aprendizajes que adquirió durante el tiempo que dedicó a la misión.

Shock cultural – Adaptación 

“Antes de irme yo a vivir a Cochoapa yo nunca había ido a Cochoapa”, afirmó el voluntario de inmersión y agregó que cuando le ofrecieron el proyecto había participado de otras actividades de Encuentro con México y desde tiempo atrás hablaba en diferentes ámbitos de desarrollo comunitario y de la necesidad de actuar en bien de la personas por lo que ciegamente aceptó la propuesta. 

Vega buscó no prejuzgar respecto de la situación de Cochoapa, por lo que no averiguó demasiado del municipio, aunque reconoció que sabía que era un municipio en pobreza y su intención era ir a ayudar. 

Sobre su adaptación al lugar señaló que una de las cosas que aprendió desde que comenzó sus labores fue “tienes que ser el pueblo”. No obstante consideró que “ese proceso de adaptación es el proceso más largo” y que aunque se cuestionan algunas actitudes en la comunidad es necesario adaptarse.

Un paso adelante

El voluntario compartió que el momento en el que se sintió parte de la comunidad fue ya durante su segundo mes de estancia en Itia Thio. 

Vega comentó que los miembros de la comunidad no creía que fuera a permanecer un largo periodo y en repetidas ocasiones le preguntaron si en realidad se quedaría. Así que un día en que estuvo solo sin su compañero, un vecino que no era de los encargados de su alimentación (fiscales) le invitó a comer a su casa. 

Ese hecho le hizo sentir ya definitivamente integrado a la comunidad de Itia Thio del municipio de Cochoapa el Grande en Guerrero, poco después otros pobladores repitieron el gesto.

¿Qué valores aprendió de la comunidad?

El voluntario de inmersión señaló que los valores que asimiló de la comunidad en la que desarrolló su labor solidaria fueron el del respeto por la otra persona así como el de la responsabilidad.

En el primer caso enfatizó el hecho de que tu trabajo apoye a los otros, que tú trabajo logre su descanso y en el segundo observó como los fiscales no permitía que les faltara la comida aún cuando fueran sólo tortillas con salsa u observar como las actividades se realizaban mediante el compromiso de los habitantes de la comunidad.

Luis Carlos Vega proviene del norte del país en donde mencionó se ha formado el prejuicio de que en el sur son pobres porque no trabajan, pero lo que pudo constatar es la falta de oportunidades aunque reconoció también por otro lado que no se hace mucho para buscar mejores condiciones.

Dificultades y su resolución

Ya lo decía San Juan Berchmans S.J., “mi mayor penitencia: la vida en común.” Y parece que esta experiencia se repite a lo largo de la historia y de la vida de las personas porque nuestro voluntario descubrió la mismo.

“Lo más difícil es vivir en comunidad” dijo Luis Carlos Vega y señaló lo difícil que es vivir en un lugar que no conoces y también tener que adaptarse con la persona con la que vivirás.  

“Tienes que aprender a confiar en la otra persona” indicó y reconoció que fue complicado para ambas personas (su compañero y él) pero que esas diferencias se han superado porque han madurado mutuamente. Comentó que al final los voluntarios se volvieron hermanos, pero los conflictos ocurren tal como suceden al interior de la misma familia.

Anécdotas, historias

“La experiencia más importante que me ha dejado la montaña, no fue en la montaña” señaló Luis Carlos Vega al comentar aquello que lo marcó durante el voluntariado de inmersión. 

Vega indicó que la experiencia a la que hace referencia fue un cuando él ya estaba de vuelta en la Ciudad de México y consistió en que un vecino de san Pedro el Viejo, comunidad de Cochoapa el Grande, le marcó pidiéndole un consejo respecto a su hijo que se encontraba enfermo a lo que respondió de la mejor manera que pudo. Al otro día le volvió a llamar mostrándole su confianza al decirle que sabía que no lo iba a dejar porque tiene “mucho amor por el pueblo”. 

El voluntario emocionado subrayó que lo poco que se puede hacer los integrantes de la comunidad “lo valoran muchísimo”.

Por otro lado compartió que durante su estancia, voluntarios, él entre ellos, sufrieron un accidente automovilístico, ya que la camioneta en la que viajaban cayó en un barranco pero al mismo tiempo fue testigo que no hubo persona en la montaña de Guerrero a la que pidieran ayuda y no les apoyara. 

De esta manera pudieron llegar hasta la ciudad de Ometepec y el presiente municipal de este lugar los apoyó para que fueran atendidos en Acapulco, y todo en cuestión de horas.

Es por todo lo anterior que hace a todo voluntario que vaya por primera vez una importante recomendación.

“Que la gente vea con el corazón, si la gente puede ver con el corazón va a poder ver más allá… porque va a ver la humanidad de cada uno”. Y agregó que “si aprendemos a ver a la otra persona como ser humano podríamos ver tanto las necesidades y las riquezas” que tienen las personas que ahí viven y su mismo entorno.

Río Itia-Thio Foto: Diego Gómez

Conoce los ríos y corrientes de agua que abastecen a Cochoapa el Grande

By | Pobreza

Foto: Diego Gómez

El agua es el vital líquido para los seres que habitan la tierra, la cual está presente, en su mayoría, en ríos, lagunas, arroyos y lagos. La característica del agua de estas aguas superficiales es que no es salada como la del mar, se le conoce como “agua dulce” y es la que el hombre utiliza en sus diferentes necesidades cotidianas, por lo que, a lo largo de su existencia siempre buscó establecerse cerca ríos y arroyos (corrientes de agua) o lagos y lagunas (cuerpos de agua).

Sin embargo conforme las sociedades se vuelvan más complejas los centros de población no siempre se asientan demasiado cerca de estas fuentes de abastecimiento o con el crecimiento de estos lugares pueden resultar insuficientes por lo que llevarla en la cantidad necesaria a las ciudades o áreas de cultivo es de vital importancia. 

Por lo anterior al analizar a profundidad cualquier comunidad es necesario conocer las fuentes que irrigan el área en la que se asienta, es decir a las que recurren para cubrir sus necesidades. 

Por esta razón en la presente entrega analizamos la hidrología de Cochoapa el Grande, Guerrero, uno de los municipios con más alta pobreza extrema de nuestro país y donde nuestra asociación, Encuentro con México, dirige sus esfuerzos solidarios.

Cuencas, subcuencas y más

Las cuencas son unidades naturales de terreno, definidas por la existencia de una división de las aguas debida a la conformación del relieve. Para propósitos de administración de las aguas nacionales, al 7 de julio del 2016 se tenían publicadas las disponibilidades de las 757 cuencas hidrológicas en que se divide nuestro país. Las cuencas se agrupan en 37 regiones hidrológicas, éstas a su vez en 13 regiones hidrológico-administrativas (RHA)”, explica la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en su página electrónica oficial.

Para comprender cómo es que llegan las aguas superficiales a un determinado territorio se parte de divisiones mayores como las regiones hidrológicas a otras porciones como las cuencas y las subcuencas hasta llegar a las corrientes de agua. Una zona también puede tener cuerpos de agua como los lagos o las lagunas.

El agua que capta el municipio de Cochoapa el Grande provienen principalmente de los afluentes de los ríos Ometepec y Balsas. De estos los que más aportan a dicho municipio son el río Quetzala que se conecta con el Ometepec y el Atlamajalcingo, que está unido al río Tlapaneco, afluente del Balsas. 

Así las aguas que recibe el municipio pertenecen a las regiones hidrológicas de Costa Chica Guerrero y Balsas, las cuales forman parte a su vez de las regiones hidrológico administrativas de Pacífico sur y Balsas

El municipio cuenta a su vez con corrientes de agua perennes e intermitentes. 

En el primer grupo encontramos las denominadas Chilistlahuaca, Chiquito, De los Llanos, Del Águila, Encajonado, Itia Nive´e, Itia Xiki Yuva, Ixtiacabaza, La Hamaca, Metlatónoc, Platanal, Prieto, Quetzala, San Martín y San Miguel.

Al segundo grupo pertenecen las corrientes llamadas Calpanapa, Cantador Chiquito, De Olor, Del Águila, Del Sauce, Encajonado, Itia Kano, Itia Tika, Itia Tió, Itianu Kavaá, y La Víbora. Algunas comunidades que integran el municipio comparten el nombre con el de estas corrientes como por ejemplo Itia Tio, Río Cantador Chiquito, Rìo Encajonado, etc.  

La Conagua ofrece un mapa en el que se muestran los ríos del país con sus diferentes afluentes por lo que es posible identificar las ramificaciones de un poderoso río pero no los nombres que toman esos afluentes en su recorrido. 

En cambio los mapas que tiene disponibles ei Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) permite por medio de un buscador ubicar de manera específica con sus nombres corrientes y cuerpos de agua, así como presas.

Aquí incluimos mapas tanto de la Conagua como del INEGI sobre la información que hemos citado en este texto.

 

http://sina.conagua.gob.mx/sina/tema.php?tema=riosPrincipales&ver=mapa

https://www.inegi.org.mx/temas/hidrografia/

 

Con información del Prontuario de Información Geográfica Municipal de los Estados Unidos Mexicanos Cochoapa el Grande, Guerrero. 2009.

Conoce la experiencia de Sofía Flores y Ricardo Ortíz como líderes de brigada en EM

By | Comunidad

Todo en la naturaleza tiene un orden, desde un objeto inanimado como un copo de nieve o un mineral que se revelan en sus hermosas estructuras hasta organismos vivos muy complejos como los animales donde cada órgano y sistema realizan funciones específicas.

De forma análoga los grupos humanos también necesitan de un orden para alcanzar el bien común tanto de sus integrantes como de aquellas otras personas y comunidades con las que interactúan. Parte importante para alcanzar ese orden es la función del líder, es decir la de aquel que conduce a un grupo. 

En esta ocasión queremos compartirte las experiencias de un par de líderes de comunidad de Encuentro con México (EM), Sofía Flores Uribe y Ricardo Ortiz Solís con el objetivo de  que conozcas su labor dentro del equipo y la necesidad de ayuda mutua entre todos los voluntarios y con aquella comunidad que llega a ser visitada por EM en el municipio de Cochoapa el Grande, Guerrero. 

Lo que vivieron

“Mi experiencia fue bastante padre” dijo Sofía Flores quien durante la misma brigada fue líder de comunidad y del taller de panadería. 

Previamente ya había acudido como voluntaria por lo que comentó que ahora fue como ver otra parte, porque te involucras en la planeación, en la organización y en la dirección además de que en la ejecución del “encuentro” te das cuenta que surgen situaciones que nunca te hubieras imaginado y tienes que resolver al instante.

“Siempre tienes que estar en tu mejor momento para seguir adelante y lograr que el objetivo del encuentro se cumpla”, señaló. 

Por su parte Ricardo Ortiz indicó “mi experiencia como líder de comunidad fue muy gratificante, compartir momentos tan hermosos con los niños, con las nanas, con los tatas”.

Ortiz Solís quedó impresionado de la forma en que la gente de las comunidades se les daba con tanto amor sin importar sus carencias materiales. 

La harina perdida (obstáculos)

En todos los proyectos surgen imponderables así que les preguntamos a los líderes algún imprevisto que les haya ocurrido.

Sofía Flores cuyo taller tenía que ver con la preparación de alimentos comentó que querían preparar tlacoyos pero no pudieron encontrar la harina, algo básico. Tuvieron que pedirle ayuda a las nanas que les proporcionaron la masa y quienes estaban felices de apoyar a las que las ayudaban, recordó la líder.

Subrayó que la comunicación es muy complicada porque muchas personas no hablan hablan más que mixteco e indicó que en el taller no es un problema muy difícil porque se puede sólo imitar pero el problema del idioma es general. 

A su vez Ricardo Ortiz mencionó que perdieron la comida que tenían destinada para el equipo por lo que tuvieron entre todos que juntar “sus municiones”. Por esto es que los habitantes de la comunidad se organizaron para darles de comer pero al día siguiente llegaron sus provisiones. 

Al interior del equipo

Flores indicó que todos los voluntarios del equipo “tuvieron una relación muy buena”, que esta relación fue de ayuda y que todos acudieron con el mismo objetivo. Aún cuando sucedieron algunos problemas de comunicación la relación fue bastante abierta. Por otro lado indicó que su trabajo depende del apoyo de los miembros del equipo. 

Ortiz Solís señaló que la relación entre los compañeros fue “muy buena, siempre buscábamos la integración entre nosotros y entre todos, siempre cooperábamos, siempre hubo esa iniciativa de ayudar, nunca hubo ningún problema”.

Empatía y servicio, piezas clave

Ambos líderes indicaron que el liderazgo es muy importante para dirigir un equipo, no obstante cada uno señaló otras actitudes destacadas. 

Se “tiene que saber cómo se siente la gente y poder compartir con ellos los sentimientos… sin empatía el equipo no funciona”, enfatizó Sofía Flores. 

En tanto que Ricardo Ortiz subrayó que se debe ser muy servicial porque hay que estar apoyando y donarte a la comunidad con pasión y mucho amor.

 

Información adicional Real Academia Española.

Conoce la carencia que más mexicanos padecen: la seguridad social

By | Pobreza

Foto: Diana Ramírez

El trabajo es una actividad que nos ayuda a percibir nuestra dignidad y nos acarrea muchos beneficios, uno de ellos es el salario que nos permite solventar nuestras necesidades y las de nuestras familias; pero por lado también nos hace participar de los sistemas de seguridad social.

La seguridad social es definida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como “la protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos e hijas”.

El derecho a la seguridad social lo encontramos ubicado en el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) dedicado al trabajo. De los beneficios de la seguridad social no sólo se aprovecha el trabajador afiliado al instituto correspondiente sino de manera indirecta también lo hacen sus parientes por ejemplo a través de las pensiones por viudez u orfandad.

Las instituciones de esta naturaleza como lo son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) entre otros se construyen en gran medida con las cuotas obrero-patronales, es decir las que aportan tanto los trabajadores (afiliados) como sus empleadores. Su otra vía de financiamiento es la que otorga el gobierno por lo que se mantienen de forma tripartita.

Por lo anterior tiene sentido que se argumente que ésta protección la brinde la sociedad y que emane del trabajo aún cuando no todos beneficiarios sean población trabajadora, se constituye con el esfuerzo de todos. 

Falta de seguridad social, una de las seis carencias sociales

Y ¿esto a viene a cuenta en nuestro sitio? Pues bien, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la institución que se encarga de realizar la medición de la pobreza ha tomado en cuenta a la falta de seguridad social como una de las seis carencias sociales (rezago educativo, por acceso a los servicios de salud, por acceso a la seguridad social, por calidad y espacios de vivienda, por acceso a los servicios básico en la vivienda, por acceso a la alimentación) que registran en sus mediciones.

Según los Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza del 2010 utilizados por el Coneval, incluso en las mediciones del 2016,  quienes padecen esta carencia social son aquellos que no entran entran en los siguientes supuestos:

“En cuanto a la población económicamente activa, asalariada, se considera que no tiene carencia en esta dimensión si disfruta, por parte de su trabajo, de las prestaciones establecidas en el artículo 2o. de la LSS* (o sus equivalentes en las legislaciones aplicables al apartado B del Artículo 123).

Dado el carácter voluntario de la inscripción al sistema por parte de ciertas categorías ocupacionales, en el caso de la población trabajadora no asalariada o independiente se considera que tiene acceso a la seguridad social cuando dispone de servicios médicos como prestación laboral o por contratación voluntaria al régimen obligatorio del IMSS y, además, cuenta con SAR o Afore. 

Para la población en general, se considera que tiene acceso cuando goce de alguna jubilación o pensión, o sea familiar de una persona dentro o fuera del hogar con acceso a la seguridad social. 

En el caso de la población en edad de jubilación (sesenta y cinco años o más), se considera que tiene acceso a la seguridad social si es beneficiario de algún programa social de pensiones para adultos mayores”. 

Es importante subrayar que para el Consejo el ser beneficiario de algún programa social de pensión para adultos mayores puede significar contar con seguridad social aunque no esté afiliado a algún instituto de seguridad social. Por otro lado se debe tener en cuenta que los criterios fueron actualizados en 2018 y se utilizarían en nuevos ejercicios estadísticos.

En México el nivel de esta carencia social en la medición del 2016, resultó ser del 55.8% de la población, es decir más de 68 millones 400 mil personas no cuentan con seguridad social. 

De hecho de las seis carencias sociales que mide el Coneval, la carencia por acceso a la seguridad social es por mucho la más elevada. 

Encuentro con México realiza sus actividades de solidaridad ahora mismo en un municipio del estado de Guerrero, por lo tanto queremos dar conocer la situación en dicho estado. 

Respecto de esta carencia en Guerrero la padece el 73.9% de los habitantes es decir 2 millones 657 mil 500 personas de conformidad con la medición 2016. 

El comportamiento de esta carencia en el estado es interesante ya que durante tres períodos de medición es decir 2010, 2012 y 2014 se mantuvo en los niveles del 78% y sólo para el año 2016 se observó un descenso importante al 73.9% antes señalado.

Finalmente en el municipio de Cochoapa el Grande, donde colabora Encuentro con México, uno de los municipios que registra mayor pobreza extrema en nuestro país, la carencia por acceso a la seguridad social corresponde al 89.1% de la población con respecto de la más reciente medición del  2015 hecha por el Consejo que realiza sus mediciones a nivel nacional y estatal cada 2 años y que a nivel municipal desagrega sus cifras cada 5. 

Respecto de 2010 esta carencia se redujo en 4.1% ya que en ese año se reportó un 93.2%. Sin embargo aún con el dato más actual se muestra que sólo el 10.9% de la población de Cochoapa el Grande cuenta con seguridad social.

*Ley del Seguro Social.

Aprender es experiencia

By | Pobreza

“Maestro ¿dónde vives?… Venid y lo veréis”. 

Este diminuto diálogo entre los futuros apóstoles y Jesús nos recuerda que la vida y la fe son experiencia, no teoría. Que hemos gastado ríos de tinta (o miles de teras) en entender qué hace pobres a los pobres pero difícilmente nos acercamos a ellos para conocerlos y olvidamos que el mismo Dios se hizo uno con ellos.

En esta ocasión nos dimos a la tarea de conocer los que los voluntarios consideran que han aprendido tras su experiencia en Encuentro con México (EM) al unirse con personas de comunidades que no conocían. 

“Yo no sabía lo que en realidad era pobreza” fue lo primero que respondió a esta cuestión nuestro voluntario estratégico Iván Somera.

El voluntario a través de su experiencia comprendió una realidad que para muchos no es más que un concepto o una idea porque todavía no han visto a los ojos a las personas que viven con necesidad.

Por eso es que nos compartió que después de ir a Cochoapa el Grande en Guerrero se dio cuenta que muchos lugares de México en verdad están muy descuidados. 

Somera aprendió también “a valorar un poco más las cosas porque en verdad ellos no tienen nada y tú vas y ellos te dan todo lo que no tienen”.

Señaló además que en particular un niño les enseñó a los voluntarios a usar bien la herramienta porque ellos no sabían utilizarla y este en tres golpes clavaba lo que necesitaban. 

Por su parte María Guadalupe Martínez Elhore, quien ha participado en múltiples acciones que van desde la construcción a las ecotecnias pasando por la atención a emergencias, ha colaborado también en diferentes estados como Guerrero o Puebla, comentó con nosotros lo que ha aprendido con estas experiencias.

“Encuentro con México me ha dejado mucho, me ha dejado el salirme de mi zona de confort”, señaló Martínez Elhore.

Indicó que le ha permitido encontrarse con otra parte del México que en la ciudad se desconoce pero es muy real y está justo aquí en nuestro país.

“Me ha enseñado de que a pesar de que vivimos en ambientes muy distintos,  al final todos somos humanos y todos tenemos sueños así como ganas de salir adelante”, indicó nuestra voluntaria estratégica. 

Encuentro con México “es una experiencia que la viviría una y otra vez… ojalá que todo mundo la pueda vivir en algún momento” concluyó María Guadalupe Martínez. 

EM es el catalizador para unir a mexicanos con otros mexicanos pero la riqueza y el aprendizaje provienen de la cercanía de los corazones. +

 

Que tu alimento sirva a todos!!!

By | Pobreza

En nuestro país viven 53.4 millones de personas en condición de pobreza de los cuales 9.4 millones padecen pobreza extrema, lo que significa que si gastaran todo lo que ganan en comida no les alcanzaría para tener una nutrición adecuada y además debe afrontar por lo menos 3 de las llamadas carencias sociales (rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación).

México cuenta con un modelo que establece un escala de pobreza multidimensional es decir que reporta ingresos y también las carencias sociales. En diferentes entregas hemos analizado las diferentes carencias sociales que mide el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) y ahora toca el turno a la referente al acceso a la alimentación.

Para iniciar es importante conocer qué significa la palabra alimentación. Según la Real Academia Española (RAE) es la acción y efecto de alimentar; conjunto de las cosas que se toman por alimento así como actividad industrial o comercial de productos alimenticios. Solo la última no nos sería útil en este contexto. 

Podría parecer que esta carencia social sería idéntica a no tener los recursos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria pero es una cuestión diferente. 

Según los Lineamientos y criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza publicados el 16 de junio de 2010 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la carencia social relativa al acceso a la alimentación se refiere a “población en hogares con un grado de inseguridad alimentaria moderado o severo.”

La seguridad alimentaria la define el documento como “el acceso en todo momento a comida suficiente para llevar una vida activa y sana, lo cual está asociado a los conceptos de estabilidad,  suficiencia y variedad de los alimentos”, sin embargo no se explicitan las características de cada uno de los diferentes grados de inseguridad alimentaria. 

No obstante lo anterior en la página electrónica del Coneval hallamos información sobre el particular. 

“El indicador se construye a partir de la Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA) y toma en consideración los siguientes elementos: En los hogares donde sólo residen adultos, se valora si en los últimos tres meses por falta de dinero o recursos algún integrante del hogar:

  • Tuvo una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos.
  • Dejó de desayunar, comer o cenar.
  • Comió menos de lo que piensa debía comer.
  • Se quedó sin comida.
  • Sintió hambre pero no comió.
  • Comió una vez al día o dejó de comer todo un día

En hogares donde viven menores de dieciocho años se considera una lista de otras seis preguntas similares a las descritas anteriormente, las cuales se aplican a este grupo de población.

Grado de inseguridad alimentaria

  • Seguridad alimentaria: los hogares constituidos sólo por adultos y los hogares con menores de edad que no responden de manera afirmativa a ninguna de las preguntas de la escala.
  • Leve: los hogares conformados sólo por mayores de dieciocho años que contestan afirmativamente de una a dos de las seis preguntas de la escala. En el caso de los hogares con menores de edad, se consideran a aquellos que contestan afirmativamente de una a tres de las doce preguntas de la escala.
  • Moderado: los hogares sólo con adultos que responden afirmativamente de tres a cuatro preguntas de la escala. Para los hogares con menores de dieciocho años, se consideran aquellos que contestan afirmativamente de cuatro a siete preguntas de la escala.
  • Severo: los hogares sólo con adultos que contestan afirmativamente de cinco a seis preguntas; los hogares con menores de edad que responden de ocho a doce preguntas de la escala.

Las personas no presentan carencia en el acceso a la alimentación si los hogares en los que residen tienen seguridad alimentaria o un grado de inseguridad alimentaria leve.”

Podríamos entender que los ingresos por debajo de la línea de bienestar mínimo que implica no alcanzar una nutrición adecuada se distingue de la carencia por acceso a la alimentación en tanto que la primera se trata de poder comprar los alimentos en tanto que la carencia social descrita se refiere propiamente a la disposición de los alimentos y de la percepción de contar con ellos o no, de ahí la importancia del cuestionario propuesto.

¿Cómo vamos en nuestro país?

Con las cifras disponibles actualmente (la cifra más reciente es de 2016) el porcentaje de personas a nivel nacional con esta carencia es de 20.1, es decir 24.6 millones de personas. 

Respecto del año 2008 en el que empezaron las mediciones por el Coneval, el indicador ha bajado pero sólo porcentualmente ya que en ese entonces el 21.7% de la población sufría esa carencia lo que se traduce en 24.3 millones de mexicanos. Según los datos publicados incluso habría un aumento numérico de 300 mil personas al último registro.

Guerrero

Encuentro con México despliega sus actividades en el municipio de Cochoapa el Grande  por ser uno de que padece mayor pobreza extrema en todo el país. Dicho municipio se encuentra en el estado de Guerrero por lo que analizamos el contexto estatal respecto de esta carencia social.

En el año 2010 se registró en el estado que el 42.7% de la población sufría esta carencia afectando a 1,471,500 personas. Para el año 2016 este porcentaje se redujo significativamente pasando a 27.8% equivalente a 1,000,300 habitantes guerrerenses. 

Cochoapa el Grande

Ahora bien ¿cuál es el nivel que maneja este municipio en esta carencia ? Para responder a esta pregunta no sobra recordar que sobre el nivel municipal, el Conval desagrega datos cada 5 años, por lo que se cuenta con cifras correspondientes a los años 2010 y 2015.

Así en el primer ejercicio estadístico el porcentaje de vecinos de Cochoapa el Grande que soportaba esta carencia fue de 93.3%. Pese a lo anterior para el año 2015 el registro descendió hasta un 45.7 de la población. 

Hasta aquí los datos duros ahora permite el atrevimiento de felicitarte si nunca te ha mordido el hambre y si tienes esa gracia aprovéchala!, en ocasiones por disfrutar sólo la comida que nos gusta o para tener un físico que cumpla con cierto cánones (irreales, inhumanos) la desdeñamos y enfermamos. 

Te invito a que te sientas muy feliz de poder tener una comida balanceada, de  recibir “el pan de cada día”, así que llena tu mente y tu espíritu para que puedas pensar con lucidez cómo hacer para alimentar a quien debe irse dormir con hambre a una cama de tablas y que esa comidita que consumas nos sirva a todos!!! Ánimo.

Comunidad de San Pedro, Cochoapa el Grande, Guerrero. Diciembre de 2019. Foto: Diego Gómez

No es lo mismo que te cuenten a estar ahí…

By | Comunidad

¿Te imaginas que navegando en internet encuentres algo que cambie tu vida, tu forma de ver las cosas y hasta el lugar donde vives? Pues algo así le ocurrió a Liliana Huerta, una licenciada en Ciencias Ambientales de 26 años de edad, una de nuestras voluntarias de inmersión. 

Ella es originaria del estado de Guerrero, específicamente de Acapulco, quien un día navegando en la web descubrió la labor solidaria de Encuentro con México en las comunidades del municipio de Cochoapa El Grande ubicado en su propio estado natal. 

Liliana Huerta comentó en entrevista que no tenía idea de lo que era “Encuentro” o su organización, pero conoció una convocatoria a las brigadas y guiada por Paola Peralta se inscribió. 

Expectativa

“Bueno, ¿qué pierdo por ir una semana a experimentar ciertos lugares? y luego yo soy de Acapulco no conozco mi estado pues es mi oportunidad de conocerlo”, pensó Liliana tras saber los pormenores de las actividades que se desarrollaron en el mes de enero. 

Lo anterior refleja la expectativa que tenía antes partir hacia aquello que aún no vivía, sin embargo su diagnóstico acertó en algo, ciertamente no perdió nada sino que ganó mucho.

Huerta reconoció que aunque había visitado otras comunidades en Guerrero, las ubicadas en la región de La Montaña representan situaciones muy diferentes. 

Realidad 

“No es lo mismo que te cuenten a estar ahí, estando en la comunidad te encuentras con muchos problemas, te encuentras con muchas necesidades que dices ¿si puedo, por que no ayudar?”, afirmó nuestra voluntaria

Acudió con Encuentro a las comunidades del municipio de Cochoapa El Grande en La Montaña de Guerrero compartiendo sobre todo las tardes con los niños. Así deseó ser voluntaria de inmersión por lo que ahora ya lleva 3 meses en la comunidad de Itia Thio. 

Actualmente desarrolla un proyecto educativo en el que apoya al profesor del lugar, el cual debe atender a todos los niños de 1o a 6o de primaria en el mismo salón de clases. 

Liliana normalmente ayuda al docente con las pequeñitas de 5o y 6o con materias como Historia, Geografía, Ciencias Naturales y Formación Cívica y Ética.”Yo voy reforzando ese conocimiento con estas materias”, señaló.

“En ausencia del maestro yo soy encargada de atender a todos los niños de todos los grados”, agregó.

Por otro lado tiene por objetivo, al fin licenciada en Ciencias Ambientales, inculcarles a los niños que no tiren basura en el aula y que respeten sus áreas de trabajo y de recreación. Ahora mismo la comunidad escolar ya hace aseo general al terminar sus actividades y hay un rol para llevarlo a cabo. 

¿Qué piensa ahora? Experiencia 

Como quedó asentado Liliana ya conocía otras comunidades guerrerenses pero apuntó que “ahora vives en el contexto de La Montaña y es totalmente diferente a otras regiones que he visitado o he estado ahí en ese tiempo… te hace cambiar la perspectiva que tienes a tener otro concepto”.

Liliana nos comentó la forma en que como voluntario de a poco “te vas involucrando… cuando ya te atrapó” y en ese momento surge la cuestión “¿ahora que hago?”

Y su respuesta ha sido “pues ayudar ¿no? Y es cuando empiezas a disfrutar lo que haces. En mi persona estoy disfrutando mucho estando ahí, los niños son maravillosos, las nanas super lindas, me cuesta trabajo con los señores pero  ahí vamos”.

Retrospectiva

Estar con Encuentro con México me ha hecho reflexionar tanto en mi persona como en mi entorno, a valorar muchas cosas, tanto a mi familia como a los demás; me he dado cuenta que a veces nos preocupamos por cosas insignificantes y a veces decimos que nos preocupamos o hacemos cosas que no debemos pero ¿por qué no ayudar al prójimo? Si nos hace sentir muy bien emocional y espiritualmente, concluyó.