No es lo mismo que te cuenten a estar ahí…

Comunidad de San Pedro, Cochoapa el Grande, Guerrero. Diciembre de 2019. Foto: Diego Gómez

¿Te imaginas que navegando en internet encuentres algo que cambie tu vida, tu forma de ver las cosas y hasta el lugar donde vives? Pues algo así le ocurrió a Liliana Huerta, una licenciada en Ciencias Ambientales de 26 años de edad, una de nuestras voluntarias de inmersión. 

Ella es originaria del estado de Guerrero, específicamente de Acapulco, quien un día navegando en la web descubrió la labor solidaria de Encuentro con México en las comunidades del municipio de Cochoapa El Grande ubicado en su propio estado natal. 

Liliana Huerta comentó en entrevista que no tenía idea de lo que era “Encuentro” o su organización, pero conoció una convocatoria a las brigadas y guiada por Paola Peralta se inscribió. 

Expectativa

“Bueno, ¿qué pierdo por ir una semana a experimentar ciertos lugares? y luego yo soy de Acapulco no conozco mi estado pues es mi oportunidad de conocerlo”, pensó Liliana tras saber los pormenores de las actividades que se desarrollaron en el mes de enero. 

Lo anterior refleja la expectativa que tenía antes partir hacia aquello que aún no vivía, sin embargo su diagnóstico acertó en algo, ciertamente no perdió nada sino que ganó mucho.

Huerta reconoció que aunque había visitado otras comunidades en Guerrero, las ubicadas en la región de La Montaña representan situaciones muy diferentes. 

Realidad 

“No es lo mismo que te cuenten a estar ahí, estando en la comunidad te encuentras con muchos problemas, te encuentras con muchas necesidades que dices ¿si puedo, por que no ayudar?”, afirmó nuestra voluntaria

Acudió con Encuentro a las comunidades del municipio de Cochoapa El Grande en La Montaña de Guerrero compartiendo sobre todo las tardes con los niños. Así deseó ser voluntaria de inmersión por lo que ahora ya lleva 3 meses en la comunidad de Itia Thio. 

Actualmente desarrolla un proyecto educativo en el que apoya al profesor del lugar, el cual debe atender a todos los niños de 1o a 6o de primaria en el mismo salón de clases. 

Liliana normalmente ayuda al docente con las pequeñitas de 5o y 6o con materias como Historia, Geografía, Ciencias Naturales y Formación Cívica y Ética.”Yo voy reforzando ese conocimiento con estas materias”, señaló.

“En ausencia del maestro yo soy encargada de atender a todos los niños de todos los grados”, agregó.

Por otro lado tiene por objetivo, al fin licenciada en Ciencias Ambientales, inculcarles a los niños que no tiren basura en el aula y que respeten sus áreas de trabajo y de recreación. Ahora mismo la comunidad escolar ya hace aseo general al terminar sus actividades y hay un rol para llevarlo a cabo. 

¿Qué piensa ahora? Experiencia 

Como quedó asentado Liliana ya conocía otras comunidades guerrerenses pero apuntó que “ahora vives en el contexto de La Montaña y es totalmente diferente a otras regiones que he visitado o he estado ahí en ese tiempo… te hace cambiar la perspectiva que tienes a tener otro concepto”.

Liliana nos comentó la forma en que como voluntario de a poco “te vas involucrando… cuando ya te atrapó” y en ese momento surge la cuestión “¿ahora que hago?”

Y su respuesta ha sido “pues ayudar ¿no? Y es cuando empiezas a disfrutar lo que haces. En mi persona estoy disfrutando mucho estando ahí, los niños son maravillosos, las nanas super lindas, me cuesta trabajo con los señores pero  ahí vamos”.

Retrospectiva

Estar con Encuentro con México me ha hecho reflexionar tanto en mi persona como en mi entorno, a valorar muchas cosas, tanto a mi familia como a los demás; me he dado cuenta que a veces nos preocupamos por cosas insignificantes y a veces decimos que nos preocupamos o hacemos cosas que no debemos pero ¿por qué no ayudar al prójimo? Si nos hace sentir muy bien emocional y espiritualmente, concluyó.