Sin IMSS, sin ISSSTE y… ¿sin dinero?

Foto: Itziar Vázquéz

 

 

¿Qué pasaría si pudieras elegir entre tener millones y millones o tener salud? Cierto, cada cabeza es un mundo pero es previsible la respuesta.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (Coneval) para medir la pobreza en nuestro país no solo tomó en cuenta la cantidad del ingreso, también incluyó una serie de elementos que integran en sus evaluaciones.

Los elementos a los que nos referimos son seis, se denominan carencias sociales. Una de ellas es el acceso a los servicios de salud. 

Según la Real Academia de Española, (RAE) salud es: “el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones”.

No obstante lo anterior, lo que se califica en este ámbito no es propiamente la salud de la población. El criterio que se utiliza para determinar si existe esta carencia social, (acceso a los servicios de salud) se refiere a aquella “población no afiliada o inscrita para recibir servicios de salud por parte del Seguro Popular, y que tampoco es derechohabiente de alguna institución de seguridad social”, Según los Lineamiento y Criterios Generales para la Definición, Identificación y Medición de la Pobreza de junio de 2010. 

Algunas instituciones de seguridad social son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), entre otros. 

A nivel nacional y estatal el Coneval realiza evaluaciones con periodicidad de dos años y desagregando el nivel municipal cada 5 años.

México

¿Cómo estamos a nivel nacional? Con datos obtenidos de la evaluación de 2016, el porcentaje de la población que carece de acceso a los servicios de salud es de 15.5%, lo que se traduce en 19.1 millones de mexicanos que no tienen una institución de seguridad social que responda por ellos en caso de necesidad; es decir de una enfermedad crónica, una operación o un accidente, etc. 

La tendencia general de reducir el nivel de carencias social al paso de los años también ocurre en este indicador, ya que en 2008 el porcentaje era de 38.4 afectando a más de 42 millones de personas, más del doble de lo que se registra en la reciente evaluación.

Guerrero

En el estado de Guerrero, el que rivaliza constantemente con Oaxaca y Chiapas en los últimos lugares en niveles de pobreza extrema, la carencia en el acceso a los servicios de salud en 2010 alcanzó el 38.9%, lo que implicó que un millón trescientos cuarenta y dos mil personas no tuvieran esos servicios.

Para 2016 el nivel de esta carencia en el estado se redujo a 13.3% es decir que todavía no contaban con acceso a servicios de salud poco más de 478 mil personas. 

Cochoapa el Grande

En Cochoapa el Grande, municipio que pertenece al grupo de los más pobres de nuestro país y donde trabaja Encuentro con México, en 2010 tenía al 91.2% de su población bajo  esta carencia. 

Para el año 2015 la cifra anterior descendió de una forma muy importante ya que para el bien de la gente de Cochoapa el Grande, esta carencia social sólo alcanzó al 13.6%.

La pobreza extrema en Cochoapa el Grande alcanzó el 82.7% de la población. Ahora bien, para que se integre este nivel de pobreza un elemento indispensable es que no se pueda comprar alimentos que nutran de manera suficiente aunque una persona destine todos sus ingresos en ello. 

Como todos sabemos, si alguien no tiene los nutrientes necesarios, su organismo se debilita y no puede afrontar de la mejor manera las enfermedades. 

Imagina por un segundo que no tienes las fuerzas para derrotar la enfermedad, que el centro de salud más cercano se encuentra a varias de horas distancia (aún en auto) pero que en realidad no importa, porque sin seguridad social, todos los gastos corren por tu cuenta y sencillamente no hay dinero. Y, ¿qué pensarías si no eres tú el enfermo sino tu papá o tu hijo?

Ofrecemos todos estos datos porque es necesario conocer la realidad en la que estamos parados, pero no dejan de ser números fríos. Es importante la empatía y hacer el esfuerzo por traducirlos en lo que significan para la vida de las personas; pero si además quieres hacer algo para cambiar esta dura realidad, Encuentro con México podría ser tu opción.