Hay un grito muy grande que se debe escuchar

Foto: Itziar Vázquez

¿Qué es vivir en marginación? ¿te lo habías preguntado alguna vez? Pues es un concepto  complejo que es posible medir, sin embargo para un observador con empatía es sobre todo es una condición que se padece, que se sufre.

Según la Real Academia Española (RAE), marginación es “acción y efecto de marginar a una persona o a un conjunto de personas de un asunto o actividad o de un medio social”; entonces hay que saber qué es marginar.

De conformidad con la misma RAE, marginar es “poner o dejar a una persona o grupo en condiciones sociales, políticas o legales de inferioridad”.

Para el Consejo Nacional de Población (Conapo) las dimensiones que integran la marginación son 4: educación, vivienda, ingresos monetarios y distribución de población mismos que en conjunto suman 9 variables como agua corriente, drenaje, electricidad, primaria terminada, analafabetismo, percibir ingresos menores a dos salarios mínimos, vivir en hacinamiento y a su vez en una comunidad menor a cinco mil habitantes. 

De  conformidad con la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2015, los 10 municipios con mayor grado de marginación fueron de mayor a menor Batopilas, Chihuahua; Mezquital, Durango; Cochoapa el Grande, Guerrero; Del Nayar, Nayarit; Carichi; Chihuahua; Sitalá, Chiapas; San José Tenango, Oaxaca; Tehuipango, Veracruz; Mixtla de Altamirano, Veracruz y José Joaquín Herrera, Guerrero.

Pese a los datos duros en esta ocasión queremos resaltar que la marginación no sólo son números sino algo que se percibe. Por eso es que preguntamos a dos voluntarios estratégicos su percepción sobre la marginación en Cochoapa el Grande, Guerrero, municipio donde Encuentro con México ha focalizado sus esfuerzos. Ambos voluntarios colaboraron durante la Semana Santa de 2019.

José Adrián Montoya ofreció su labor en dicho municipio en la comunidad de Guadalupe La Joya y consideró que tomando en cuenta los elementos que observa el Conapo, Cochoapa el Grande no los posee, sólo los tendrían algunas pocas personas. Incluso llamó la atención de las grandes diferencias entre Tlacoachistlahuaca (municipio colindante con Cochoapa el Grande y punto de reunión de los voluntarios) y la comunidad que visitó.

Por otro lado Montoya destacó también el problema de la comunicación. “Muy pocas personas hablaban español y las que lo hablaban es muy poco, así que también ahí podemos ver ese sentido de marginación”, dijo.

Y a su vez cuestionó “¿cómo van poder hablar de sus derechos, como van a poder crecer como personas?”

Para el voluntario no es algo nuevo salir de su entorno cotidiano ya que ha colaborado en en diferentes misiones en distintas partes del país. Adrián Montoya ha misionado en Nuevo León, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Puebla y Guerrero. 

Indicó que con esta experiencia llegó a su novena misión y observó en Guadalupe La Joya un “gran sentido de marginación”. 

Comparó los sitios donde ha colaborado y señaló que “aquí en realidad existe una gran necesidad, existe un gran grito, que necesitamos hablar por ellos, necesitamos pues movernos”.

Montoya comentó que los habitantes de la comunidad no completan la educación básica y respecto a los ingresos que perciben le comentaron que una parte del año migran para trabajar por ejemplo a Jalisco y que con eso se mantienen todo el año.  

Además el voluntario mencionó que la comunidad tienen una farmacia pero que varios medicamentos estaban caducos y dijo también que algunos de estos los toman sin saber para qué sirven. 

“La marginación que yo veo ahí sí es muy grande, se tiene que hacer un cambio rápido” enfatizó Adrián Montoya.

Por su parte Santiago Garza del Hoyo quien visitó la comunidad de El Ciruelo en Cochoapa el Grande, Guerrero también comentó con nosotros la marginación que percibió durante su labor.

A Garza le llamó la atención que las personas no tengan acceso a redes de apoyo tales como comedores que les brinden alimentos.

Observó que la comida que consumen no tienen todos los nutrientes que requieren sus habitantes y que si bien utilizan el agua que tienen a su alcance no está del todo limpia además que deben cocinar con leña. 

Sobre los ingresos señaló que a los vecinos del lugar les cuesta mucho encontrar un trabajo fijo al exterior de la comunidad y cuando lo consiguen lo hacen en condiciones de bajos salarios y de maltratos.

Por otro lado indicó que los pobladores no cuentan con las condiciones adecuadas para salir de su situación de marginación porque difícilmente terminan la primaria y en aquello que tienen experiencia es decir en el sector agrícola los trabajos son precarios (en México o en el extranjero) y no cuentan con protecciones como la seguridad social o papeles para trabajar en otro país engendrando diferentes riesgos.

Bueno, si te habías preguntado o no lo que es vivir marginado ahora tienes algunos elementos para reflexionar. Esperamos de todo corazón que te sirvan para que puedan considerar todas tus oportunidades, para que puedas ayudar a quien tenga menos que tú pero sobre todo para que pongas lo mejor de ti para que nadie sea marginado por ti. Recuerda que la regla de oro es no hacer a los otros lo que no queremos que nos hagan.